A solo una semana de quitarme la espina clavada hace ya un año, cuento los segundos que quedan para ponerme delante del Rey de los Andróginos y hacerle alguna ofrenda cervecera. Sí, esta vez sí voy a tener concierto de Placebo, si las inclemencias del tiempo y el sonido lo permiten, y voy a poder clavar mis ojos y mis oídos en todos los himnos que los Divos londinenses han creado durante más de década y media para todos los que hemos pasado las Noches de Insomnio (que dirían los Mutantes) con Bauhaus, Enigma, Depeche Mode, Bowie y, más adelante, NIN y Radiohead.
Todo esto, claro, si no monto en cólera y les lanzo un extintor a sus inglesas cabezas.
Así que mejor hagámoslo en su idioma, formulemos un PlayList:
1. Without you I’m nothing – Acunada por su querido Duque Blanco, es quizá la mejor balada distorsionada del trío de la purpurina. Si no, fijaos en su metafórica estrofa:
I'm unclean, a libertine
And every time you vent your spleen,
I seem to lose the power of speech,
Your slipping slowly from my reach.
You grow me like an evergreen,
You never see the lonely me at all
O lo que es lo mismo:
Soy impuro, un libertino
Y cada vez que tú agujereas tu brazo
Parece que pierdo el poder de la palabra,
Te estás deslizando lentamente fuera de mi alcance.
Creces en mí como las hojas perennes,
Nunca en absoluto ves la soledad en mí.
2. Slave to the wage – Este alegato anticapitalista aparece en Black Market Music junto a un puñado de canciones muy maduras, algunas rozando lo comercial, pero qué carajo, ¿no hacen eso las divas? ¡Qué majos ellos! Hay, sin embargo, algo en esta joya de la corona de pequeña princesa caprichosa y a la vez inocente, que gusta.
3. Follow the cops back home – Si hablaba de NIN y de Bauhaus en el mismo párrafo, tenía un claro por qué. De Meds, uno de sus últimos álbums, rescatamos la pieza tranquila, fresca y gris como una calada de cigarro.
4. Running up that hill – Lo más Radiohead que han hecho nunca, y lo menos también. Con una frase como la siguiente, sobran las palabras:
There's a thunder in our hearts, baby.
5. Infra Red – De nuevo hay que citar Meds, porque el segundo corte parece sacado del alma de Marc Bolan fundiéndose con la piel de Iggy Pop. Más ambiguos (¿más?) que a lo que nos tienen acostumbrados, los chicos vienen a desearnos un infeliz cumpleaños.
6. Nancy Boy – Mi tema favorito de Placebo desde siempre. Sé que es por la letra, con más metáforas por metro cuadrado que mi mente. Y si no, atención:
We're a couple, when our bodies double.
¿De qué habla? Haced vuestras apuestas. La solución, más abajo.
7. This Picture – Más desgarro, más brit pop alejado de Oasis y su panda. La diferencia hizo a Placebo únicos.
8. Pure Morning – Otra vez la metáfora hecha canción. Me atrevo a aventurar que caerá en el concierto. Gran videoclip y enorme letra
9. Bruise Pristine – Más cercanos a la electrónica Prodigyera y no tanto a Justice como en el Battle for the sun. No pueden venir a España y no hacernos bailar.
10. Julien – El temazo de Battle for the sun, con permiso del tema que da nombre al álbum. En esta sí me permito hacer un guiño a Radiohead y compararla con la genial 2+2=5, ya que dentro de Julien encuentras hasta tres o cuatro canciones diferentes, como bien hicieron los de Oxford con aquella pieza progresiva que abría el Hail to the thief. Muy importante la poesía de sus versos activada con la línea melódica. Una avalancha, como ellos mismos dicen:
Julien, you're a slow motion suicide
Fallen angels in the night
And every one is barred from heaven
Just one more hit to make it right
But every one turns into seven
Now that's it's snowing in your brain
Even ten will not placate you
This ain't no cure for the pain
This avalanche will suffocate you
Aunque esta parece obvia, ¿verdad? O a lo mejor solo me lo parece a mí, que la pillé al segundo. Tristemente, por cierto…
Bonus Track 1 – I know – Es difícil verles desnudos con una sola guitarra y su base rítmica sincera y a la vez despiadada, pero en I know lo consiguen. Jamás la tocarán, yo lo sé, pero la adoro tanto que me hacía ilusión ponerla.
Bonus Track 2 – Days before you came – Electrizante y apocalíptica, nadie diría que estamos ante una canción de amor. Pues así es. Y el trono lo ganaron por cosas como esta.
Bonus Track 3 – 36 degrees – Qué mejor que acabar con un tema que habla de una charla tras el sexo.
Hidden Track (por eso de que no sean 13, que da mala suerte) – Protège moi – Una de las más 1984 de todas, aunque de variada influencia (el primer verso de esta estrofa es una clara referencia a Romeo y Julieta de Shakespeare). Y en francés ¡cómo mejora! No es una song to say goodbye… ¿o sí?
Sommes nous les jouets du destin
Souviens toi des moments divins
Planants, éclatés au matin
Et maintenant nous sommes tout seuls
Perdus les rêves de s'aimer
Le temps où on avait rien fait
Il nous reste toute une vie pour pleurer
Et maintenant nous sommes tout seuls
¿Somos los juguetes del destino?
Recuerda los momentos divinos
Vuelo sin motor, explotó en la mañana
Y ahora estamos nosotros solos.
Perdidos los sueños de amarse
El tiempo donde no se había hecho nada
Nos queda toda una vida para llorar
Y ahora estamos nosotros solos.
Y aquí termina. Recemos porque sea ofrenda, y no extintor. ¿Qué de qué habla Nancy Boy? Pensadlo un poco, es Brian Molko… Pues de un travesti. Qué le vamos a hacer si él mismo nos proporciona chistes sobre su sexualidad. No todo van a ser bromas sobre el Bourbon… (“¿Solo y con hielo? Conozco muy pocas chicas que beban cosas tan fuertes” me dijo ayer mi compañero de piso con su acento de mafioso)


1 comentarios:
Me quedé con las ganas de casi todos esos temazos en el concierto al que fui el año pasado. Lástima que soporte tan poco el último disco (excepto Kings of medicine y si acaso Julien) con los años que llevaba esperándolos.
En respuesta a tu comentario sobre Rocknrolla, a mí tampoco me gustó Sherlock Holmes, y a Mean Machine (si es la que creo...) le encontré poca gracia, aunque Ben Kingsley está brutal. Un saludo.
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